Anécdotas perrunas: Javier el dibujante de perros

Anécdotas perrunas: Javier el dibujante de perros

¿Alguna vez os habéis sentido parte de un anuncio de Aquarius? Hoy me ha pasado: he conocido a Javier, el dibujante de perros y me ha demostrado que el mundo puede ser un lugar maravilloso. Luego, me he dado cuenta de una cosa: esto sólo nos pasa a aquellos que tenemos perros.

Esta mañana mi madre se ha equivocado y me ha mandado con las perras a la peluquería canina, porque “tienen hora a las 10:30”. Al llegar allí me han dicho que la cita era para dentro de dos días.

Salía de la peluquería canina un poco ofuscada (porque había perdido una hora de trabajo) cuando un hombrecillo de unos 35-40 años, bajito, gordito y con gafas, me ha empezado a llamar: “Señorita, señorita, ¿cómo se llaman sus perros?”

Extrañada y con un gesto taciturno le he contestado, sin demasiada dulzura: Luna y Trufa. Iba a darme la vuelta cuando me ha preguntado “¿señorita, alguna vez han dibujado a sus perros?”

“Dios mío”, he pensado, “me ha tocado el friki de turno“. Rápido, he intentado pensar algo para quitármelo de encima, pero no se me ha ocurrido nada y he preferido ser sincera y responder un escueto: “no”.

“¿Tiene 10 minutos y un boli?, se los dibujo, soy dibujante“, “Perdone, pero llego tarde, tengo que trabajar”, me he excusado. “Venga déjeme un boli que es muy rápido”, ha insistido el desconocido. Me he rendido, le he dado un boli que llevaba en el bolso, pensando que cuanto antes cediera antes acababamos y preguntándome a ver qué adefesio me hacía aquel hombrecillo.

10 segundos más tarde me ha entregado esta hoja con los dos dibujos, firmado por el artista. Me he dado cuenta que aunque es un dibujo muy básico, yo no sería capaz de hacer algo así, y me ha empezado a caer bien aquel hombrecito risueño y sin ningún tipo de vergüenza. La espera había merecido la pena.

Dibujo de mis perritas westy y schnauzer hecho por el dibujante Javier

Resultado del dibujo de mis perritas Luna y Trufa hecho por el dibujante Javier

Al instante me he dado cuenta de que ese desconocido se había cruzado en mi camino para poner un poco de color en mi mañana y darme cuenta de que el mundo está lleno de gente maravillosa y de situaciones imprevistas y extrañas.

Se ha despedido de mi con una sonrisa de oreja a oreja diciéndome: Tenga la mejor de las mañanas señorita y disfrute de este día. Tiene unas perritas preciosas. “¿Cómo se llama usted?” Le he preguntado pensando en que hoy sería el protagonista de mi primer post: “Javier”, me ha respondido. Así que le he dicho adios a Javier y él se ha dado la vuelta para retomar su camino, sin saber que, al menos hoy, iba a ser mi protagonista.

¿Os ha pasado alguna vez alguna situación surrealista paseando con vuestros perritos? ¡Cuéntanosla!